La Pirámide de Cuicuilco en la CDMX

Pocas son ya las zonas arqueológicas protegidas que se ubican dentro de la Ciudad de México. Por eso vale la pena conocer la pirámide de Cuicuilco, al sur de la ciudad, un espacio muy agradable para chicos y grandes que no se te puede pasar.



Pirámide de Cuicuilco, una alternativa al sur de la CDMX

La Pirámide de Cuicuilco ha llamado la atención de los arqueólogos y de los miles de visitantes que acuden cada año a recibir el equinoccio de primavera, tradición que ya conocemos de otras ruinas como Chichén Itzá o Teotihuacán, por mencionar algunas.

De acuerdo con los archivos históricos, la ciudad de Cuicuilco -cuyo significado es “lugar donde se hacen cantos y danzas”-, data del año 450 a.C., aunque fue abandonada antes de la erupción del volcán Xitle, cuya lava destruyó muchos de los vestigios.

Debido a ello, esta zona arqueológica y en general la zona sur de la CDMX está cimentada casi en su totalidad sobre roca volcánica.

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Puedes llegar a la Pirámide de Cuicuilco en transporte público: la línea 1 del Metrobús, bajando en la parada Villa Olímpica te dejará muy cerca, tan solo caminarás unos metros

La historia detrás de la pirámide

Para hacer el misterior más grande, el geólogo George E. Hyde sugirió que la pirámide de Cuicuilco podría ser más antigua que la de Giza, ubicada en Egipto o incluso han dicho que su forma circular se debe a que en ella descendían objetos voladores no identificados (ovnis). Sin embargo, diversos científicos han refutado esta afirmación, por lo que no se ha comprobado esta posibilidad.

La entrada al parque ecológico es gratuita, basta con registrarte al inicio y luego seguir hacia donde tendrás dos opciones: el camino recto hacia la pirámide y el museo de sitio, o bien, el sendero a mano derecha que te brindará una mejor experiencia de convivir con la naturaleza y conocer la flora y fauna del lugar.

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¿Qué encontrarás en la zona arqueológica?

Flores exóticas, mariposas, nopales, “orejas de burro”, tlacuaches y otras especies de animales es lo que te toparás, listo para ser apreciado y darte las mejores instantáneas. Lo mejor es que verás las formaciones rocosas que quizás escondan más ruinas aún sin descubrir.

Tómate el tiempo necesario para respirar aire fresco, admirar la naturaleza a tu alrededor o incluso sentarte a reflexionar o leer un libro sobre la roca volcánica. Por lo general es un sitio silencioso, lo cual te permite tener una conexión especial con tu yo interno.

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Al encuentro con el pasado

Cuando por fin terminas el recorrido secreto, te toparás de frente con el basamento circular de la pirámide de Cuicuilco que está rodeado de piedras; es una buena oportunidad de retroceder en el tiempo e imaginar cómo era la vida durante aquel periodo en la cuenca de México.

Algunas bancas improvisadas y la sombra de los árboles te servirán para hacer una pausa antes de continuar, para beber agua y tomar fuerzas si el sol está a plomo.

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La pirámide de Cuicuilco, un buen mirador

Al llegar a la cima de la pirámide de Cuicuilco, dominarás una buena parte de la Ciudad de México: el Ajusco, Periférico Sur, la Plaza Inbursa e incluso el parque de diversiones Six Flags. Incluso, si miras con atención y el clima lo permite, divisarás los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, que de vez en cuando se asoman por encima de las nubes para saludar.

Te recomiendo sentarte y perder tu mente en las panorámicas, disfrutar del sol y el viento y poner especial atención en las áreas verdes que te rodean. Puedes llenarte de energía y de buenas vibras para continuar por este viaje llamado vida.

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No olvides entrar al Museo de Sitio

Antes de culminar tu visita, acércate al museo de sitio, el cual es pequeño pero contiene algunas piezas rescatadas por los arqueólogos, así como una explicación más amplia de la cultura cuicuilca y su repercusión en México.

Vasijas, esculturas hechas de piedra y hasta un ejemplo de los entierros ceremoniales en el lugar te dejarán con una grata impresión y las ganas de regresar.

La entrada tampoco tiene costo, y aunque es una sala muy pequeña, dale la oportunidad para conocer más sobre nuestros orígenes.

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Si te gusta la arqueología, este lugar será perfecto para ti. Pero si lo que buscas es refugiarte un poco del bullicio, entonces es justo lo que buscas.

A lo largo de su extensión hay áreas verdes en las que puedes buscar sombra e incluso hacer un picnic familiar.

¿Ya conoces la zona arqueológica de Cuicuilco? ¡Esperamos tus comentarios! 🙂



Autor entrada: Malviajada

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